Vitamina B12: Beneficios en la salud e importancia en dieta vegana y anemia

Categoría: Nutrición Integrativa

Dra. Nuria Roda / Alberto Tejero

Las tendencias alimentarias tienden hacia una mayor sostenibilidad, entre ellas estarían las dietas veganas y vegetarianas. Sin embargo, estás dietas no son completas desde el punto de vista nutricional ya que algunas vitaminas se encuentran solo en productos de origen animal. Este seria el caso de la vitamina B12, esencial para el funcionamiento del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos o la producción de energía celular.

En un mundo donde las tendencias alimentarias tienden hacia una mayor sostenibilidad, se está pasando a optar por dietas veganas y vegetarianas. Sin embargo, estos patrones alimentarios tan en auge no son completos del todo desde el punto de vista de las necesidades nutricionales del cuerpo humano. Los patrones ovolactovegetarianos no son tan carentes, pero si se sigue un estilo de vida vegano existe un nutriente esencial que no hay que olvidar. Este sería la vitamina B12 o cobalamina y es esencial para el funcionamiento del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos y la producción de energía celular entre otras funciones que se hablarán en este artículo. Esta vitamina no se encuentra en el mundo vegetal ya que es producida por ciertas bacterias del tracto gastrointestinal de los animales, por lo que los veganos y cierto tipo de vegetarianos deben recurrir a su ingesta a través de suplementos o alimentos fortificados. Por otra parte, hay otro grupo de personas que también van a necesitar recurrir esta vitamina, estos son los pacientes de cirugía bariátrica. Esto ocurre ya que esta vitamina tiene la particularidad de necesitar un factor intrínseco necesario para su absorción que se encuentra en el estómago. Si se ha retirado parte del estomago para reducir la capacidad de este y así perder peso, es posible que se haya perdido este factor o la superficie donde se encuentra, por lo que la vitamina no podrá absorberse. Los ancianos también son propensos a su déficit debido a que en el envejecimiento la pared del estómago es menos capaz de producir el factor intrínseco. Además, las personas mayores usan antiácidos más a menudo, lo que complica aún más la absorción. Y un ultimo grupo de importancia a destacar serían las embarazadas, ya que si la madre tuviera escasez se relaciona con un mayor riesgo de parto prematuro, defectos del tubo neural y niños de bajo peso al nacer.1

Es muy importante la forma en que tomamos esta vitamina ya que no son exactamente iguales en su estructura, absorción y función biológica. La forma activa es la metilcobalamina, por lo que sería la opción a elegir para un tratamiento eficaz y mejor absorción. A continuación, se tratarán las funciones de esta vitamina:

  • Hematopoyesis: La vitamina B12 desempeña un papel fundamental en la eritropoyesis, es decir, en la formación de glóbulos rojos o eritrocitos en la médula ósea. Concretamente contribuye a la síntesis de ADN necesaria para la rápida proliferación y maduración de los eritrocitos. La deficiencia de vitamina B12 altera la síntesis de estos eritrocitos y su maduración, lo que provoca anemia. Durante el embarazo, la vitamina B12 se ha relacionado con la salud materna e infantil. Por ejemplo, la deficiencia de vitamina B12 en mujeres embarazadas causa anemia megaloblástica pero también se asocia con diversas malformaciones congénitas, como cardiopatías congénitas y defectos del tubo neural. En adultos, la anemia megaloblástica también ocurre, pero, hay que tener en cuenta que hay otro tipo de anemia que también se debe a la falta de B12, esta sería la perniciosa, debida a la falta del factor intrínseco del estómago.1
  • Metabolismo celular: la vitamina B12 desempeña un papel fundamental en los seres humanos. Aunque no actúa como un estimulante directo participa activamente en los procesos metabólicos que permiten al cuerpo generar energía a partir de los nutrientes que consumimos. Concretamente, la B12 interviene en el ciclo de Krebs, facilitando la conversión de los carbohidratos, grasas y proteínas en ATP, la principal molécula energética del organismo. Además, actúa como cofactor en la conversión de la homocisteína en metionina, una reacción que contribuye al metabolismo de los aminoácidos y a la producción de S-adenosilmetionina (SAMe), sustancia clave para la metilación celular y el equilibrio neurológico. Esta relación explica por qué los déficits de B12 se asocian a trastornos depresivos, ansiedad o alteraciones en la memoria y la concentración.1,2
  • Mantiene el sistema nervioso saludable: La vitamina B12 cumple un papel fundamental en el mantenimiento y correcto funcionamiento del sistema nervioso central y periférico. Su importancia radica en su participación en varios procesos neurometabólicos esenciales, especialmente en la síntesis de mielina, en la formación de neurotransmisores y en la protección de las neuronas frente al daño celular.

En primer lugar, la B12 actúa como cofactor en la conversión de metilmalonil-CoA en succinil-CoA, una reacción indispensable para el metabolismo de los ácidos grasos. Cuando este proceso se ve interrumpido por una deficiencia de B12, se acumula ácido metilmalónico, lo que puede alterar la síntesis de lípidos y comprometer la integridad de la vaina de mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas. La desmielinización resultante provoca síntomas neurológicos como entumecimiento, hormigueo, pérdida del equilibrio, debilidad muscular y deterioro cognitivo.

Los niveles adecuados de B12 también parecen tener un efecto neuroprotector. Estudios recientes sugieren que su deficiencia puede aumentar el riesgo de degeneración cerebral y demencia, especialmente en adultos mayores. En este sentido, mantener un aporte óptimo de vitamina B12 no solo previene las manifestaciones neurológicas de la anemia perniciosa, sino que también puede contribuir a preservar la función cognitiva y el bienestar mental a largo plazo.3

  • Protege el sistema cardiovascular: La vitamina B12 desempeña un papel clave en la salud del sistema cardiovascular, principalmente por su participación en el metabolismo de la homocisteína, un aminoácido que, en niveles elevados, se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y daño vascular. Junto con las vitaminas B6 (piridoxina) y B9 (ácido fólico), la B12 actúa como cofactor en la conversión de homocisteína en metionina, proceso que mantiene los niveles plasmáticos de homocisteína dentro de un rango saludable. Cuando hay deficiencia de B12, esta reacción se ve interrumpida, provocando una acumulación de homocisteína, la cual puede dañar el endotelio vascular, aumentar la oxidación del colesterol LDL y favorecer la formación de placas ateroscleróticas.4

Además de este efecto indirecto, la vitamina B12 puede contribuir al bienestar cardiovascular a través de su influencia en la producción de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno, optimizando la oxigenación de los tejidos y la función cardíaca. En personas con anemia megaloblástica por déficit de B12, el corazón debe trabajar más intensamente para suplir la falta de oxígeno, lo que puede generar palpitaciones, taquicardia o agrandamiento cardíaco en casos graves. Diversos estudios observacionales han demostrado que los pacientes con concentraciones basales más elevadas de vitamina B12 que tomaban dosis altas de vitaminas presentaban los mejores resultados, mientras que aquellos con concentraciones basales más bajas de vitamina B12 que tomaban dosis bajas de vitaminas presentaban los peores resultados en cuanto a ictus, mortalidad y eventos coronarios, lo que sugiere que algunos pacientes podrían necesitar dosis más altas de vitamina B12. 5

A modo de conclusión, la vitamina B12 es micronutriente esencial cuya influencia se extiende mucho más allá de la prevención de la anemia y que múltiples grupos de población (veganos, ancianos, pacientes bariátricos o embarazadas) son susceptibles de tener déficit.

Referencias bibliográficas:

  1. Kumar, R., Singh, U., Tiwari, A., Tiwari, P., Sahu, J. K., & Sharma, S. (2023). Vitamin B12: Strategies for enhanced production, fortified functional food products and health benefits. Process Biochemistry, 127, 44-55.
  2. National Institutes of Health (NIH). Vitamin B12 – Fact Sheet for Health Professionals. Office of Dietary Supplements. Updated 2022. https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminB12-HealthProfessional/
  3. Stabler, S. P. (2013). Vitamin B12 deficiency. New England Journal of Medicine, 368(2), 149–160. DOI: 10.1056/NEJMcp1113996
  4. Refsum, H., Ueland, P. M., Nygård, O., & Vollset, S. E. (1998). Homocysteine and cardiovascular disease. Annual Review of Medicine, 49, 31–62.
    DOI: 10.1146/annurev.med.49.1.31
  5. Spence, J. D., Bang, H., Chambless, L. E., & Stampfer, M. J. (2005). Vitamin intervention for stroke prevention trial: an efficacy analysis. Stroke, 36(11), 2404-2409.

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