5 productos naturales para la concentración y el rendimiento. DHA, L-Tirosina, Melena de León, Gingko Biloba y Rosa Radhiola

5 productos naturales para la concentración y el rendimiento

5 productos naturales para el rendimiento cognitivo
Categoría: Aminoácidos, Energía y bienestar mental, Estrés, Nutrición Integrativa

5 productos naturales para la concentración y el rendimiento.

Cómo potenciar el rendimiento cognitivo naturalmente.

Víctor Blasco, doctor en Química. Especialista en Química Médica.

En la era actual, donde las exigencias intelectuales son elevadas e impera la sobreabundancia de la información, la búsqueda de la excelencia cognitiva se ha convertido en un objetivo fundamental. Estudiantes desbordados por montañas de libros, opositores inmersos en la complejidad de los exámenes, y profesionales que navegan por un océano de datos en constante evolución, buscan potenciar su mente para alcanzar ese rendimiento cognitivo que tanto anhelan.

La mente es la herramienta más valiosa de la que disponemos, capaz de procesar información, recordar datos, mantener la concentración, favorecer nuestro aprendizaje y fomentar nuestra creatividad. Además, influye directamente en la toma de decisiones, en la gestión de nuestras emociones y en la resolución de problemas de diferente índole. Por tanto, la mejora del proceso cognitivo se erige como un objetivo crucial en la búsqueda de un rendimiento óptimo, tanto a nivel académico, personal, como laboral.

En este viaje hacia un mayor desarrollo cognitivo, surge la necesidad de explorar diferentes enfoques que, además de ser efectivos, estén dirigidos al cuidado de la salud y del bienestar de nuestro organismo. En este contexto, los productos naturales se presentan como unos poderosos aliados capaces de proporcionar mejoras significativas en nuestra concentración, en nuestra memoria y en nuestra agilidad mental.

A continuación, se detallarán una serie de productos naturales dirigidos principalmente al cuidado y al desarrollo de nuestra mente, haciendo especial hincapié en su naturaleza, en sus propiedades, y en la manera en la que interaccionan con nuestro cuerpo.

DHA Pure NPD1 1000

El primero de ellos es un ácido graso Omega-3, conocido como DHA. Se trata de una molécula esencial para el funcionamiento óptimo de nuestro cerebro y, como tal, se acumula en gran medida en este órgano. Existen numerosos estudios que indican que el DHA se deposita en los astrocitos y participa activamente en la transmisión de señales y en la velocidad de los impulsos nerviosos, facilitando la comunicación entre las neuronas.1

En lo que se refiere al desarrollo mental, el DHA es capaz de potenciar y mejorar la capacidad cognitiva y la memoria de los seres humanos, dos factores estrechamente ligados a la presencia de ciertos fosfolípidos en el cerebro, como la fosfatidiletanolamina y la fosfatidilserina. Al aumentar los niveles de DHA en el organismo, se favorecerá la síntesis de estas sustancias, lo que contribuirá a potenciar el aprendizaje y la memoria, al tiempo que se mejorará la calidad de vida de aquellas personas que padecen algún tipo de trastorno cognitivo, bien sea asociado a la edad o bien a causa de otro tipo de enfermedades neurodegenerativas.2

Melena de León

Otro de los productos naturales que muestra un enorme potencial para la mejora de la productividad cognitiva es el hongo Melena de León. Gracias a su importante efecto nootrópico, es capaz de potenciar ciertas funciones cognitivas como la atención y la memoria. Se cree que es capaz de estimular la síntesis del factor de crecimiento nervioso (NGF),3 una proteína que juega un papel fundamental en el cuidado, crecimiento y regeneración de las neuronas del sistema nervioso central y periférico, lo que repercute de manera directa en la función cerebral de las personas.4,5

Dadas sus propiedades, los extractos de este hongo también pueden actuar como un potente agente neuroprotector, capaz de frenar el deterioro cognitivo y evitar el desgaste neuronal y la apoptosis de las células nerviosas. Todo esto ayudará a prevenir la aparición de ciertas enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer.6   

L-Tirosina

Junto a estos, no debemos olvidar el enorme papel que juega el aminoácido L-Tirosina en el funcionamiento normal del cerebro. Además de estar involucrado en la síntesis de proteínas, participa activamente en la producción de algunos neurotransmisores como la dopamina, la epinefrina y la norepinefrina, entre otros.7 De esta manera, es capaz de aliviar el estrés y de mejorar el estado de ánimo de los individuos, lo que podría influir considerablemente en su rendimiento mental.

Así, al disponer de unos niveles normales de L-Tirosina en el organismo, se favorecerá el proceso cognitivo, mejorando nuestra concentración en tareas que requieren una alta demanda intelectual, potenciando nuestra memoria y proporcionando una mayor claridad mental en situaciones de estrés agudo o fatiga.8

Gingko Biloba y/o Rosa Radhiola

Por último, es necesario destacar también las numerosas propiedades de algunos adaptógenos naturales como el Gingko Biloba o la Rosa Radhiola (Rhodiola rosea), los cuales facilitan que el organismo pueda adaptarse a diferentes situaciones y sea capaz de resistir mejor el estrés físico, mental y emocional.9 Los extractos de estas plantas muestran grandes beneficios para nuestro organismo, pero para el caso que nos ocupa, estas sustancias pueden aportar una mayor claridad mental, incrementar nuestra capacidad de concentración y potenciar nuestra agudeza intelectual.

Por un lado, la Rosa Rhodiola muestra importantes propiedades antioxidantes que podrían ayudar a mantener una buena salud cerebral a lo largo del tiempo. Esto, unido a su capacidad para reducir el estrés y mejorar la fortaleza mental, se traduciría en un mayor rendimiento cognitivo y en un aumento de la concentración y de la productividad.10 Por otro lado, el Gingko Biloba, además de importantes propiedades antioxidantes, es capaz de mejorar la circulación sanguínea y el flujo de oxígeno al cerebro, lo que ayudaría a mantener la concentración, reducir la fatiga intelectual y potenciar rendimiento mental.11

Con todo esto, estas sustancias también son capaces de frenar el deterioro cognitivo y actuar como potentes agentes neuroprotectores y antioxidantes en nuestro cerebro.12

En definitiva, en un mundo donde la saturación informativa y las demandas mentales pueden ser abrumadoras, cada día crece la necesidad de disponer de herramientas útiles, que sean capaces de incrementar nuestro rendimiento cognitivo y nuestra productividad mental. Para ello, ciertos productos naturales se presentan como una alternativa eficaz y segura para mantener nuestras funciones cerebrales en óptimas condiciones.

Ahora bien, es fundamental comprender que, aunque estos productos naturales pueden ayudarnos a preservar la función cognitiva y a frenar el deterioro mental, la clave reside en su capacidad para actuar de manera integral y en armonía con nuestro cuerpo. A diferencia de otros enfoques sintéticos, estos elementos naturales no solo ofrecen mejoras temporales, sino que también contribuyen a fomentar nuestra salud cerebral a largo plazo, y nos recuerdan la estrecha relación que existe entre nuestro bienestar físico y mental.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Cao, D., Kevala, K., Kim, J., Moon, H. S., Jun, S. B., Lovinger, D. Kim, H. Y. Docosahexaenoic acid promotes hippocampal neuronal development and synaptic function. Journal of neurochemistry2009, 111 (2), 510-521.

[2] Yurko-Mauro, K., McCarthy, D., Rom, D., Nelson, E. B., Ryan, A. S., Blackwell, A. Midas Investigators. et. al Beneficial effects of docosahexaenoic acid on cognition in age-related cognitive decline. Alzheimer’s & Dementia2010, 6 (6), 456-464.

[3] Mori K, Obara Y, Hirota M, Azumi Y, Kinugasa S, Inatomi S, Nakahata N. Nerve growth factor-inducing activity of Hericium erinaceus in 1321N1 human astrocytoma cells. Biol Pharm Bull. 2008, 31 (9), 1727-32.

[4] Aloe, L., Rocco, ML, Bianchi, P. y Manni, L. Factor de crecimiento nervioso: desde los primeros descubrimientos hasta el uso clínico potencial. Revista de medicina traslacional, 2012, 10, 239.

[5] Moldavan M, Grygansky A, Kolotushkina O, Kirchhoff B, Skibo G, Pedarzani P. Neurotropic and Trophic Action of Lion’s Mane Mushroom Hericium erinaceus. Extracts on Nerve Cells in Vitro. 2007, 9 (1), 15-28.

[6] Zhang J, An S, Hu W, Teng M, Wang X, Qu Y, Liu Y, Yuan Y, Wang D. The Neuroprotective Properties of Hericium erinaceus in Glutamate-Damaged Differentiated PC12 Cells and an Alzheimer’s Disease Mouse ModelInt. J. Mol. Sci. 2016, 17, 1810, 1-13.

[7] Fernstrom, J. D. Effects of the diet on brain neurotransmitters. Metabolism1977, 26 (2), 207-223.

[8] Deijen, J. B. Orlebeke, J. F. Effect of tyrosine on cognitive function and blood pressure under stress. Brain research bulletin1994, 33(3), 319-323.

Banderet, L. E. Lieberman, H. R. Treatment with tyrosine, a neurotransmitter precursor, reduces environmental stress in humans. Brain research bulletin1989, 22 (4), 759-762.

[9] Khanum F, Bawa AS, Singh B. Rhodiola rosea: A Versatile Adaptogen. Compr. Rev. Food Sci. Food Saf. 2005, 4 (3), 55-62.

[10] S. Ishaque et al. Rhodiola rosea for physical and mental fatigue: a Systematic review. BMC Complementary and Alternative Medicine, 2012, 12 (70), 1-9.

Jun J Mao et al. Rhodiola rosea therapy for major depressive disorder: a study protocol for a randomized, double-blind, placebo- controlled trial. J. Clin. Trials, 2015, 4 (170), 1-15.

[11] Mahadevan, S. and Park, Y.  Multifaceted Therapeutic Benefits of Ginkgo biloba L.: Chemistry, Efficacy, Safety, and Uses. Journal of Food Science, 2008, 73, R14-R19.

[12] Seyed Fazel Nabavi et al. Rhodiola rosea L. and Alzheimer’s Disease: From Farm to Pharmacy, Phytother. Res. 2016, 30, 532–539.

Compartir esta publicación

×