Sistema inmunitario y vitamina C, zinc y selenio: la combinación antiox perfecta

Escrito por Nuria Roda, Doctora en Química Orgánica.
Categoría: Nutrición Integrativa

El sistema inmunitario nos protege de las infecciones y de los agentes ajenos al organismo. Se compone de una red muy compleja de células y sustancias que, con distintas actividades, se distribuyen en todos los tejidos.

Por su parte, la vitamina C, llamada ácido ascórbico, es un carbohidrato hidrosoluble. El organismo humano no puede sintetizarlo y proviene de las frutas y hortalizas. Sus requerimientos son más elevados en personas mayores de 60 años, embarazadas y fumadores. Los deportistas necesitan 200 miligramos diarios suplementarios para preservar el buen funcionamiento del sistema inmune durante y después del ejercicio intenso.

Acción sobre el sistema inmunitario

La vitamina C puede estimular la función de los neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos que reparan los tejidos lesionados y combaten las infecciones. Además, incrementa la acción del interferón, una molécula que bloquea el acceso de los virus a las células.

Los complementos que contienen vitamina C parecen mejorar la función de algunos procesos inmunológicos. Entre ellos destacan la proliferación de los linfocitos T, la producción de citoquinas e inmunoglobulinas y la efectividad de las natural killer o NK.

Su efecto sobre la intensidad y la duración de los resfriados es un tema controvertido. Sin embargo, hay evidencias que podrían apoyar las dosis elevadas de vitamina C con este propósito. En el trabajo de Gorton y sus colaboradores (1) se registró que los síntomas del resfriado se redujeron en un 85 %.

En cuanto al efecto de la vitamina C sobre la COVID-19, es también un punto sujeto a polémica. No obstante, un estudio publicado en el repositorio Biorxiv (2) en 2021 parece indicar que esta sustancia inhibe las proteasas del virus, las moléculas esenciales para su replicación.

Además, en las personas mayores, los resultados de un trabajo publicado en Experimental Gerontology (3) apoyan el uso de suplementos de vitamina C de 500 miligramos diarios en los mayores de 70 años. La función del sistema inmune mejoró considerablemente hasta alcanzar los niveles de los adultos jóvenes.

Relación del colágeno con la vitamina C

La vitamina C interviene en la síntesis de colágeno, la principal proteína estructural del organismo. Forma parte esencial del tejido conectivo, que sustenta órganos tales como los vasos sanguíneos, dientes, encías, piel y huesos, a los que proporciona resistencia. También interviene en la formación de la barrera epitelial, proporcionando una unión firme entre las células que la conforman.

La relación del colágeno con la vitamina C es muy estrecha. Funciona como un agente reductor, que dona electrones para permitir el correcto funcionamiento de ocho enzimas. Son las que participan en el proceso de hidroxilación de los aminoácidos prolina y lisina, indispensables en las síntesis de las fibras de esta proteína.

Papel como antioxidante

Una de las principales funciones de la vitamina C es la antioxidante, pues los agentes oxidativos alteran el equilibrio redox en los tejidos. Una de las causas son los radicales libres o RL; son muy inestables y los generan agentes externos tales como los rayos ultravioleta, la contaminación, el ozono y el humo del cigarrillo. La conversión de los alimentos en energía y los procesos inflamatorios también producen RL y ERO, o especies reactivas de oxígeno.

Estos dos tipos de moléculas eléctricamente cargadas dañan el ADN, las membranas celulares y las proteínas estructurales (elastina y colágeno), con lo que inducen el envejecimiento de los tejidos. La vitamina C podría proteger las células, pues interviene en los procesos que causan el daño oxidativo (4) y los neutraliza al ceder electrones a los RL y a las ERO.

Otros posibles efectos beneficiosos de la vitamina C son los siguientes: contribuye a mantener el metabolismo energético normal, al funcionamiento del sistema nervioso, disminuye la fatiga y mejora la absorción del hierro.

Una excelente combinación antioxidante

Al principio de este artículo se mencionó que algunos minerales pueden potenciar el efecto del ácido ascórbico. Una combinación antiox muy eficaz es la que se obtiene con la vitamina C en conjunto con el zinc y el selenio. Los complementos alimenticios en muchos casos contienen vitamina C de fuentes naturales, como puede ser el escaramujo o fruto del rosal silvestre, llamado Rosa canina.

El zinc y sus propiedades

Los alimentos con zinc son beneficiosos para la salud, pues este mineral se encuentra en todas las células de nuestro organismo e interviene en varios procesos. Es conveniente saber para qué sirve el zinc, pues entre otras funciones promueve el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario. Los complementos que lo contienen previenen el resfriado y alivian los síntomas (5) cuando se presenta.

Este mineral participa en los procesos de división y diferenciación celular en la cicatrización. A su vez, tiene relación con los huesos, uñas y piel, pues activa su crecimiento. Adicionalmente, mantiene las funciones cognitivas, interviene en el metabolismo de los macronutrientes y en la síntesis de proteínas.

Selenio y sistema inmune

Al igual que el zinc, este es un oligoelemento que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades. Obtenemos el selenio de los alimentos como los mariscos, la carne, los huevos y los cereales.

El selenio es fundamental para la respuesta adecuada del sistema inmune, pues su déficit altera la producción de las inmunoglobulinas IgM e IgG (6) y entorpece la motilidad de los neutrófilos. Parece ser primordial en la función tiroidea y en la regulación de los mecanismos de redox. Asimismo, protege a las células del daño oxidativo, ya que es un cofactor de enzimas que intervienen en estos procesos.

El sistema inmunitario y la vitamina C tienen un nexo que se potencia con la presencia de selenio y zinc en los complementos alimenticios. Esta combinación tiene un efecto sinérgico que es muy beneficioso para una amplia gama de funciones en nuestro organismo.

 

Referencias bibliográficas:

  1. Clay Gorton, DC, Kelly Jarvis, DC. The effectiveness of vitamin C in preventing and relieving the symptoms of virus-induced respiratory infections. Journal of Manipulative and Physiological Terapeutics Volume 22, Issue 8, P530-533,1999.
  2. Narsingh Malla, S. Pandey. Vitamin C inhibits SARS coronavirus-2 main protease essential for viral replication. BiorXiv, 2021.05.02.442358.
  3. De la Fuentea, C. Sánchez. Vitamin C and vitamin C plus E improve the immune function in the elderly. Experimental Gerontology, Volume 142, December 2020, 111118.
  4. Pullar JM, Carr AC. The Roles of Vitamin C in Skin Health. Nutrients. 2017;9(8):866. doi: 10.3390/ nu9080866
  5. Douglas, R.M. & H. Hemila. 2005. Vitamin C for preventing and treating the common cold. PLOS Medicine 2: e168
  6. Schomburg L. Selenium, selenoproteins and the thyroid gland: interactions in health and disease. Nat Rev Endocrinol. 2012;8(3):160-171

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