Productos naturales para el cuidado de la tiroides

Categoría: Aminoácidos, Inmuno, Nutrición Integrativa, Tiroides

¿PROBLEMAS DE TIROIDES? EN LO NATURAL PUEDE ESTAR LA SOLUCIÓN

Víctor Blasco, doctor en Química. Especialista en Química Médica.

El sistema endocrino está formado por una serie de glándulas y órganos que producen hormonas que se liberan al torrente sanguíneo. Estas hormonas intervienen como mensajeros químicos, regulando multitud de procesos vitales para nuestro organismo, tales como el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo, la función sexual y el estado de ánimo, entre otros.1 Dentro de las glándulas endocrinas, la tiroides juega un papel fundamental, ya que produce una serie de hormonas que participan en casi todos los sistemas funcionales de nuestro cuerpo.

¿Qué es la Tiroides y por qué es importante?

La tiroides es una glándula de pequeño tamaño en forma de mariposa, situada en la parte frontal del cuello, justo debajo de la nuez de Adán. Produce dos hormonas principalmente: la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3), las cuales controlan la forma en la que nuestro cuerpo usa la energía y participan en el metabolismo de las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos. Además, son esenciales para el correcto desarrollo cerebral y el crecimiento en los niños, así como para mantener el buen funcionamiento de la mayoría de nuestros sistemas vitales.2

Trastornos Tiroideos: Hipotiroidismo e Hipertiroidismo

Hipotirodismo: Un Desafío Energético

Cuando la tiroides no genera suficiente cantidad de hormonas tiroideas se produce lo que se conoce como hipotiroidismo. Esta condición se caracteriza por una mayor fatiga física, por el aumento de peso, por estreñimiento, intolerancia al frío, depresión y problemas de memoria, entre otros. Las causas pueden ser diversas, incluyendo la deficiencia de yodo, la Tiroiditis de Hashimoto (una enfermedad autoinmune) o ciertos tratamientos para el hipertiroidismo, como la radioterapia.3

Hipertiroidismo: Exceso de Energía Descontrolado

Por otro lado, el estado opuesto, donde la tiroides produce un exceso de hormonas tiroideas, se conoce como hipertiroidismo. Los síntomas incluyen la pérdida inexplicable de peso, taquicardia, ansiedad, irritabilidad, temblores, sudoración excesiva y una hipersensibilidad al calor. La causa más común de esta patología es la enfermedad de Graves, una afección autoinmune en la que se estimula la tiroides para que genere más cantidad de hormonas de las necesarias. No obstante, también puede ser causada por la presencia de nódulos tiroideos hiperactivos o bien, por la inflamación de la citada glándula.4

Ambas condiciones pueden tener efectos importantes sobre la salud de las personas. Mientras el hipotiroidismo puede conllevar la aparición de dificultades cardiacas, hipercolesterolemia y neuropatías periféricas, el hipertiroidismo puede derivar también en multitud de problemas cardiacos, osteoporosis y una crisis tiroidea extrema que podría resultar mortal.

Soluciones Naturales para Regular la Tiroides

Dada esta problemática, existen ciertas sustancias naturales que pueden jugar un papel relevante en la regulación de estos niveles hormonales. Entre éstas, es posible destacar el yodo, la L-tirosina y el selenio.

El Yodo: Fundamental pero con Precaución

Por un lado, el yodo es un mineral esencial para la síntesis de las hormonas T3 y T4, ya que forma parte imprescindible de su estructura. El cuerpo no puede producirlo de manera endógena, por lo que debe obtenerse a través de la dieta, principalmente a través de ciertos alimentos como el marisco, las algas, los productos lácteos y la sal yodada. 5

Es importante mantener unos niveles adecuados de yodo en el organismo, ya que tanto un exceso de esta sustancia, como un defecto, podrían ocasionar trastornos tiroideos. La deficiencia de yodo puede producir a una disminución en la producción de hormonas tiroideas, derivando en un problema de hipotiroidismo importante, con la consiguiente aparición de bocio (agrandamiento de la tiroides). Por el contrario, el exceso de yodo podría causar hipertiroidismo y/o agravar los síntomas derivados de algunas de las enfermedades autoinmunes ya mencionadas.5

L-Tirosina: El precursos de las Hormonas Tiroideras

Por otro lado, la L-tirosina (Tyr) es un aminoácido no esencial que el cuerpo puede sintetizar a partir de la fenilalanina, y actúa como precursor de las hormonas tiroideas T3 y T4. Consumir alimentos ricos en L-tirosina puede apoyar nuestra salud tiroidea, especialmente cuando se requiere un aporte extra de estas hormonas.6 Este aminoácido puede encontrarse en alimentos como carnes (principalmente pollo y pavo), pescados, algunos productos lácteos y ciertos frutos secos, entre otros.

Aunque la L-tirosina es beneficiosa, su suplementación debe ser controlada y manejada con cuidado, ya que el exceso de esta sustancia podría alterar los niveles hormonales y exacerbar ciertos problemas tiroideos ya existentes. La dosis recomendada de L-Tyr es variable, y depende de las condiciones individuales de cada persona. No obstante, las dosis habituales oscilan entre 0,2 y 5 gramos por día.7

Además de estas, existen otras sustancias como el hierro,8 el zinc,9 y el selenio10 que también podrían resultar esenciales para una correcta función tiroidea, reforzando de manera sinérgica los efectos de la L-tirosina en el organismo.

El Selenio: Un Oligoelemento Crucial

En lo que respecta al selenio, se trata de un oligoelemento esencial que desempeña un papel fundamental en el metabolismo de las hormonas tiroideas. Una de sus funciones principales es la conversión de la forma inactiva de la hormona tiroidea (T4) en su forma biológicamente activa (T3), proceso que involucra la participación de ciertas enzimas deiodinasas dependientes de selenio. Además, este oligoelemento tiene propiedades antioxidantes que protegen a la tiroides del daño causado por el estrés oxidativo.11

La deficiencia de selenio puede llevar a una disminución en la conversión de T4 a T3, derivando en la aparición de hipotiroidismo, incluso cuando los niveles de T4 sean normales. Por otro lado, un exceso de selenio también puede ser tóxico y afectar negativamente a la función tiroidea. Por ello es importante mantener unos niveles adecuados de este oligoelemento, incluyendo en nuestra dieta algunos alimentos como las nueces de Brasil, las verduras, ciertos tipos de pescado y, carnes rojas, entre otros.11

Sustancias que pueden Afectar a la Tiroides

Además de éstos, existen otro tipo de compuestos que, a diferencia de los anteriores, podrían interferir en el buen funcionamiento de la tiroides y, por ello, se debe prestar especial atención a la hora de consumirlos.

Este es el caso de los goitrógenos, unas sustancias naturales que pueden dificultar la síntesis de las hormonas tiroideas al inhibir la absorción de yodo. Estas sustancias se encuentran en ciertos alimentos como la soja, el tofu, el brócoli, la col rizada, la coliflor y otras verduras crucíferas. Por ello, las personas diagnosticadas con hipotiroidismo deberían consumirlas con moderación y preferiblemente cocidas, ya que de esta manera se reducirían los niveles de giotrógenos presentes.12

Otras sustancias a tener en cuenta serían los fluoruros13 y el litio.14 Un consumo excesivo de éstas también podría producir hipotiroidismo, ya que afectan a la actividad de la tiroides, reduciendo la síntesis y la producción de hormonas tiroideas.

En definitiva, la tiroides es una glándula esencial que regula el metabolismo corporal y favorece el mantenimiento óptimo de nuestras funciones fisiológicas. Es por ello que resulta imprescindible disponer de unos niveles adecuados de hormonas tiroideas en el organismo, ya que, si se produce un desequilibrio importante, se podría alterar nuestro bienestar, afectando significativamente a nuestra calidad de vida y a nuestro estado de salud en general.

BIBLIOGRAFÍA

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